Manejo de pollito

Objetivo

Promover el desarrollo temprano de los comportamientos relacionados con la alimentación y la hidratación, y asegurar un buen inicio del pollito para maximizar el crecimiento, la uniformidad, la salud y el bienestar posteriores, y la calidad final de la carne. Con un manejo óptimo, los pollitos deben alcanzar un peso corporal a los 7 días que sea, al menos, cuatro veces el peso al inicio del alojamiento.

Principios

Los pollitos deben recibir alimento y ser alojados en la granja tan pronto como sea posible luego del nacimiento. Deben contar con las condiciones ambientales y de crianza correctas, las cuales deben manejarse para cumplir con todos sus requerimientos nutricionales y fisiológicos. De esta manera, se promueve el desarrollo temprano del consumo de alimento y bebida, y optimiza el desarrollo del tracto digestivo, los órganos y el esqueleto para soportar el aumento del peso corporal durante el período de crecimiento.

Calidad del pollito y rendimiento del pollo de engorde

El rendimiento final y la rentabilidad del pollo de engorde dependen de la atención al detalle durante todo
el proceso de producción. Esto incluye buen manejo de una saludable población de origen, una práctica
cuidadosa en la planta de incubación y una entrega eficiente de pollitos de buena calidad y uniformidad.
La calidad del pollito es el resultado de la interacción entre el manejo de las reproductoras, la salud y la
nutrición de los progenitores y el manejo de la incubación. Si se lo maneja correctamente, un pollito de
buena calidad brinda una buena base para el futuro rendimiento del pollo de engorde.

Principios

La fecha esperada de entrega, la hora y el número de pollitos deberán acordarse con el proveedor con suficiente tiempo de anticipación al alojamiento. Esto asegurará que se organice el ambiente para crianza y que los pollitos puedan ser descargados y alojados lo más rápido posible.

La cantidad de pollitos alojados dependerá de lo siguiente:

  • Legislación local.
  • Especificaciones del producto final.
  • Dimensiones del galpón y equipos disponibles.

Debe planificarse el alojamiento de las parvadas de pollos de engorde para asegurarse de que las diferencias en edad o en estado inmunológico de las parvadas de origen sean lo más pequeñas posible. Esto minimizará la variación en el peso vivo final de los pollos de engorde. Lo ideal es que haya una sola edad de parvada donante por cada galpón. Si no es posible evitar mezclas en las parvadas, agrupe los pollitos según las similitudes en la edad de las parvadas de origen. Particularmente, evite mezclar pollitos de parvadas de origen de menos de 30 semanas de edad con pollitos de parvadas de origen de más de 40 semanas de edad. Lo ideal es alojar los pollitos de las parvadas donantes jóvenes (menos de 30 semanas de edad) en un área de crianza separada dentro del galpón y brindarles alimento y agua complementarios y, si es posible, una temperatura ambiente mayor (+1 °C o 2 °F por encima de la temperatura recomendada en la Tabla 2.3) que la temperatura para aquellos provenientes de parvadas de mayor edad. Cuando se instalan los equipos para alimentación e hidratación dentro de la incubadora, o los equipos de incubación en la granja, las condiciones ambientales recomendadas para el galpón durante el período de crianza pueden ser levemente diferentes a lo recomendado en este manual. Siga las recomendaciones del fabricante del equipo en todo momento. 

La vacunación de la parvada de origen maximiza la protección con anticuerpos maternales en la progenie y protege los pollos de engorde contra enfermedades que comprometen el desempeño y el bienestar (como la ENFERMEDAD INFECCIOSA DE LA BOLSA, el virus de la anemia del pollo y el reovirus). El conocimiento del programa de vacunación de la parvada de origen, favorece la comprensión del estado de salud inicial de la parvada de pollos de engorde. 

La planta de incubación y el sistema de transporte deben asegurar lo siguiente: 

  • Se administran las vacunas correctas a todos los pollitos, en la dosis y de la manera apropiada. Solo personal debidamente capacitado debe administrar vacunas, utilizando los equipos correctos.
  • Los pollitos se mantienen en una zona oscura, en un ambiente correctamente controlado, para permitir que se calmen antes del transporte.
  • Los pollitos se cargan en compartimentos con ambiente controlado en vehículos previamente acondicionados (Figura 2.1) para su transporte hacia la granja de engorde.
  • Los pollitos llegan a la granja puntualmente para que puedan acceder a alimento y agua lo antes posible luego del nacimiento.
  • En regiones con climas cálidos o donde no se dispone de vehículos con ambiente controlado, el transporte se debe planificar para que los pollitos lleguen a la granja en el momento más fresco del día. 

Figura 2.1: Vehículos típicos para entrega de pollitos con ambiente controlado.

Durante el transporte:

  • La temperatura debe ajustarse para que la temperatura de cloaca del pollito sea de 39.4-40.5 °C (103-105 °F). Tenga en cuenta que la configuración de control de temperatura requerida para lograr esta temperatura de cloaca del pollito variará según los diferentes diseños de vehículos.
  • Humedad relativa (HR) mínima del 50 %.
  • Se debe proveer un mínimo de 0.71 metros cúbicos por minuto (25 pies cúbicos por minuto) de aire fresco por cada 1000 pollitos. Se pueden requerir tasas de ventilación mayores si el camión no tiene aire acondicionado y la ventilación es el único método disponible para mantener los pollitos frescos.

Calidad del pollito

Un pollito de buena calidad (Figura 2.2) debe estar limpio después de nacer. Debe mantenerse en pie
con firmeza y caminar bien, mostrarse alerta y activo, y estar libre de deformidades, con el saco vitelino
completamente retraído y el ombligo bien cicatrizado. Debe ser capaz de vocalizar de forma satisfactoria.

Figura 2.2: Ejemplo de pollitos de buena calidad.

  • Si un pollito de buena calidad recibe la nutrición y el manejo de crianza apropiadas durante los primeros 7 días, la mortalidad debería ser menor que 0.7 %, y se debería alcanzar de manera uniforme el peso vivo objetivo para cada edad determinada.
  • Si la calidad del pollito es inferior a la deseada, se debe informar inmediatamente a la planta de
    incubación la naturaleza precisa del problema.
  • Si las condiciones durante la espera en la planta de incubación, durante el transporte hacia la granja o durante la crianza no son las correctas, se puede agravar cualquier problema de calidad del pollito.